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jueves, 1 de agosto de 2013

De dioses y bestias

 

28 de Julio de 2013 a la(s) 20:03

Anoche, mientras cocinaba  miré a mi gato por la ventana. Caminaba indiferente sobre la medianera. Esbelto, desafiante.

Recuerdo cuando lo encontramos en la calle, abandonado. Pequeño y  juguetón se acercó a mis zapatos, jugueteó con los cordones y enamoró a mi esposa.  Inmediatamente lo recogimos y lo trajimos a casa. Su suerte cambió ese día, lo separó de la suerte colectiva de los demás gatos.

Ya ha pasado un tiempo, se adaptó a la rutina doméstica pero no dejó de dar muestras de que es dueño de su libertad. Nunca negó su naturaleza animal. No obstante disponer siempre de su alimento balanceado y de las golosinas para mascotas con las que a menudo lo mimamos, cada vez que puede, caza un pájaro, una lagartija o cualquier alimaña que se le cruce, y la exhibe irreverente, ante nuestros ojos.

No agradece. No se sabe rescatado ni demuestra haberlo necesitado. Pero es feliz, no por lo que le damos, ni por lo que creemos haberle dado. Es feliz porque es gato todo lo que le es posible.

Esta tarde pasé por un templo, oscuro y lúgubre como son los templos. De allí salía el ejército de los salvados, con gesto adusto, con su uniformada sonrisa de complacencia, todos, en el atrio, lamían la mano de su amo.

En ese momento recordé la ingratitud de mi gato, y la celebré

Arcilla

 

26 de Julio de 2013 a la(s) 15:52
 
La vasija que yo amaso con barro
no necesita conocerme para ser vasija
ni preguntarse si existo,
ni trascender su vasijez para ser mejor.
Le basta con ser vasija.
-
Y yo no necesito
que la vasija me adore para ser
alfarero,
me basta que con que la vasija sea vasija,
para eso la he creado,
aunque ella no lo sepa.
-
Y así es
como debe ser,
-
Aunque sé de algunas
que creyendo conocerme
han prometido
permanecer vacías
para servirme mejor.

 

Cantería

 

26 de Julio de 2013 a la(s) 13:35
 
Cuando comencé a pulir mi fe
Ésta era enorme y sólida
Como una ciudadela amurallada
Construida en un peñón,
Golpeada  por la fuerza de las olas,
Amenazada por un mar embravecido.
-
Pero ahora que concluye mi tarea
Es tan pequeña y simple como un
Grano de arena,
Que ante nada se impone,
Que no resiste al viento ni a la marea,
Que no se distingue en medio
De la playa.
-
Tan pequeña,
Que ni siquiera es fe,
Y que,
Sin embargo
Es capaz de contener el mar.

Abstracción

 

29 de junio de 2013 a la(s) 21:33
 
El universo era infinito
hasta que el hombre se erigió del polvo.
Hasta entonces el río no era río,
tal vez fuera montlcl, lample o cl.
O todo junto o nada
y nadie lo supiera.
Pero él quería ser el amo,
entonces se inventó
y se dijo.
Y para que nada fuera superior a él
le puso nombre.
Y fue cuando enjauló
en la infame mazmorra de la letra
a la materia.
Y la llamó materia.
A la sazón se dijo:
¡ahora entiendo!
y nadie ha rebatido
su ignorancia.
Yo nada sé del agua que circula
indiferente de los nombres que le ponga,
la que traza su cauce cuando duermo,
cuando sueño, cuando muero, o vivo.
Del rítmico fluir de los sucesos
que aunque inasible
osamos definir,
todo lo ignoro.
Intuyo que con todo mi bagaje
de ciencia,
de oratoria,
de proverbios,
desde el primer albor de la conciencia,
ni yo
ni mis abuelos
ni los suyos
hemos logrado hasta ahora
decir algo.

Do

24 de Julio de 2013 a la(s) 11:34
 
Un paso,
Otro paso.
Y va quedando atrás
El paisaje,
No como un recuerdo
Sino como el barro
Cuando pasa por las manos
Del alfarero.

El paisaje es lo que construimos
Viajando.
Adelante sólo hay promesa.

El único trofeo
Es el polvo de los pies.

Aibofonex

23 de Julio de 2013 a la(s) 9:37
 
Estos blancos de mierda
Nos están matando a todos,
Se esconden detrás de sus empresas,
De sus escalafones,
De sus crucifijos,
De sus títulos,
De esas sonrisas llenas de dientes.

Nos acarician el hambre con sus guantes,
Nos pasean con la correa bien tirante,
Y cuando ya no servimos
Nos cierran la puerta,
Nos bajan la persiana,
Impostan el miedo
En la mirada.

A mí me asustan,
Cuando los veo venir
Con sus rosarios,
Con sus camiones cargados de polenta,
Con sus indecorosos flashes,
Con los colchones.

Algo se traen entre manos
Lo sé,
Y no lo digo por el caniche blanco
Que nos mira con asco,
Es otra cosa.
Levantan muros,
Se arman,
Hablan por lo bajo.
Sonríen.

Detrás de la canchita
Han levantado una horca.

1 Cor. 3,11

22 de Julio de 2013 a la(s) 18:48
 
Cuando era niño
Hablaba como niño,
Pensaba como niño,
Razonaba como niño,
-
Ahora que soy adulto
Me han crucificado a un dios
Del que debo salvarme,
Me han impuesto un paraíso de renuncias,
Me han coronado de una dignidad
Hecha de resignación y silencios,
Me han investido de la vergüenza
De sentir el cuerpo.
-
Cuando era niño
Soñaba como niño,
Amaba como niño,
Esperaba como niño
-
Pero ahora
Me han trazado los límites
Del mundo,
Han forjado a golpes mi lenguaje,
Me han regalado el mal,
El bien
Y el miedo.
-
Cuando era niño
Sonreía como niño,
Miraba como niño,
Creía como niño
Porque no había más que la verdad.
-
Ahora que soy adulto
Me han enseñado la mentira,
Me han escondido en las sombras,
Y han marcado mi frente
Con con el signo pecado.
-
Rebelde a veces
Rompo alguna de las cadenas que me
Atan,
Me bajo un rato
De la cruz,
Corro desnudo por el jardín,
Rio porque sí
Amo sin culpa.
-
Pero no volveré jamás
A ser un niño.

Hágase

19 de Julio de 2013 a la(s) 12:16
 
Todo merece la palabra,
Ese mezquino rayo de luz
Por la ventana,
El gato, la mañana,
El cielo que nos mira con mil ojos
Cada noche,
La flor que se marchita
Y el arroyo.
La sombra de tu amor sobre la almohada
El frio y el calor
Y esta cansada
Labor de repetir a cada instante
El nombre con que nombro cada cosa,
Abrir con el machete de la letra
Un rumbo
En el imperio de la nada.
-
Todo merece la palabra,
Me la exige.
Aquello que acontece
Reclama su lugar en el poema
Que lo salva,
Pues nada es tan trivial cuando se nombra,
Cuando se sabe allí
Cuando se invoca.
-
Todo merece la palabra
Para salir airoso de la muerte
Para dejar la huella
En el silencio.
-
Me siento ante el papel
Y un universo
A punto de existir
Me implora un verbo.
 

Eugenio

19 de Julio de 2013 a la(s) 9:56
 
Tal vez capture el sol
una mañana
y traiga mi ofrenda
hasta tu casa:
Un desplumado mechón de luz
bajo la mesa.
Pero lo veo pasar
y no le acierto.
Errante por los techos lo persigo,
mas he de conformarme con las aves
que lo han visto.

COSMOGONÍA

2 de septiembre de 2012 a la(s) 14:25
 
Apenas polvo de estrellas,
materia ancestral de átomos
errantes
que hoy vienen a serme.
Memoria de luz,
de roca,
de fuego...
Sospecho que soy antes del no ser
primero,
fluye en mi sangre
el universo entero.
No hay más principio
que el principio mismo,
y antes fui sol, fui luna,
gravedad, quazar
o cielo,
viento solar,
enana blanca,
o helio.
Me escurro entre el ser mismo
de las cosas.
La edad es una trampa de la
mente.
No hay muerte,
No hay bautismos,
No hay exequias,
Nada puede escapar del ser
cuando ya ha
sido.
Parado en esta posta del
destino,
en este haz de luz
que es la conciencia,
no juego ya al pasado
ni al futuro,
no temo al devenir,
ya nada anhelo.
Mañana seré brisa, mar o hielo
y nos veremos otra vez,
de nuevo en otros ojos
con otro nombre y otros
miedos,
y una vez más sabré
que ya
nos conocemos...